Carmen Laforet tenía solo 23 años cuando escribió Nada, su primera novela. El libro se publicó en 1945 y fue un éxito inmediato. La autora recreó el ambiente de la posguerra, arraigando su literatura en la corriente existencialista de la época.

En Literary Notes te proponemos una breve pero emocionante lectura de Nada a través de cuatro citas, y una quinta de su otro título La isla y los demonios.

Carmen Laforet - Nada by lacabezaenlasnubes

Ilustración en homenaje a Nada de Carmen Laforet, parte de la colección conjunta de lacabezaenlasnubes e It’s Written en Literary Art.

5 citas literarias de Carmen Laforet

“Me parece que de nada vale correr si siempre ha de irse por el mismo camino, cerrado, de nuestra personalidad. Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, y otros para mirar la vida. Yo tenia un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme. Una tremenda congoja fue para mí lo único real en aquellos momentos.”
—CARMEN LAFORET, NADA
“¿Quién puede entender los mil hilos que unen las almas de los hombres y el alcance de sus palabras?.”
—CARMEN LAFORET, NADA

Carmen Laforet

“Matilde había sido siempre fea, trabajadora, decían que inteligente. Su familia era muy humilde. A costa de becas y de esfuerzos le habían pagado una carrera universitaria. Pero ella tenía un tipo refinado, de intelectual nata; un desparpajo natural, una autoridad que encubría cierta timidez muy oculta. A los veintisiete años Matilde no había tenido un solo pretendiente a sus encantos. Muy allá dentro sabía ella que esto no le hubiera importado lo más mínimo si no existiera esa manía, inculcada desde la cuna en las mujeres, de que han nacido para gustar a los hombres, y que si no su vida puede considerarse un puro fracaso.”
—CARMEN LAFORET, LA ISLA Y LOS DEMONIOS
“Aún era yo la criatura encogida y amargada a la que le han roto un sueño.”
—CARMEN LAFORET, NADA
“Entonces fue cuando empecé a darme cuenta de que se aguantan mucho mejor las contrariedades grandes que las pequeñas nimiedades de cada día.”
—CARMEN LAFORET, NADA